La importancia de conocer el lugar donde vives.El concepto de ciudad Muchas veces sucede que vivimos en ciudades que conocemos muy poco. Esto generalmente le ocurre con mayor frecuencia a los habitantes de las grandes urbes.
Es importante que las personas conozcan la ciudad donde viven y sepan ubicarse en ella, lo que se puede lograr recorriéndola y visitando sus lugares más importantes: edificios históricos, museos, parques, centros administrativos del país, etcétera. Es recomendable que este conocimiento empiece cuando se es niño, sin esperar llegar a adulto para decidirse a hacerlo.
El concepto urbano proviene de la palabra latina urbs, con la que los romanos denominaban a la ciudad. La ciudad es una población grande y compacta, cuyos habitantes no se dedican a la producción de alimentos. Es tradicionalmente un centro de vida económica, política, religiosa y social. Las ciudades nacieron porque el hombre necesitaba vivir cerca de otros seres humanos para satisfacer sus necesidades de intercambio, reunión, bienestar, etcétera.
• La ciudad es un paisaje cultural. Es decir, en ella todo ha sido construido por el hombre, que ha alterado o modificado la naturaleza.
• La ciudad se caracteriza por estar dividida en barrios. Estos constituyen una unidad.
Emplazamiento y organización El emplazamiento de una ciudad es el espacio físico en el cual esta se localiza. Es determinante para su funcionamiento y posterior expansión.
Un aspecto interesante de la ciudad, es que las características de lo urbano implican que en este medio las personas que lo habitan, posean una adecuada organización. Lo anterior tiene el fin de llevar una vida colectiva, así como también la existencia de una elevada especialización en las actividades que allí se desarrollan.
Las primeras aglomeraciones A lo largo de la historia, podemos distinguir dos tipos de ciudades: las de origen centrípeto y las de origen centrífugo.
Las ciudades de origen centrípeto son aquellas que se van formando en un lugar donde existe población rural, que se va agrupando progresivamente en un núcleo urbano, en el que se instalan servicios y comercio. Estas ciudades son espontáneas y se forman en forma lenta, de acuerdo a las necesidades de su población y a las características del medio físico que las rodea.
Diversos factores han favorecido el surgimiento de ciudades en forma espontánea. Entre ellos se puede mencionar: la presencia de castillos, fuertes, centros religiosos, cruce de caminos, grandes explotaciones mineras e industriales, lugares de atracción turística, y concentración de viviendas rurales.
Ejemplo de ellas son las grandes capitales europeas, así como Roma, París, Londres y Berlín, generadas lentamente por la atracción del centro urbano.
En las ciudades espontáneas, las calles y predios toman un trazado o plano, de formas sinuosas e irregulares
Las ciudades de origen centrífugo son aquellas creadas por una decisión tomada desde una ciudad que ya existe. Desde ella se envía a un grupo de gente para que funde una ciudad en un terreno desocupado o habitado por población, a la cual se pretende dominar. Esta nueva ciudad, que ha sido creada por gente que conoce la vida urbana, se transforma en un enclave que permite el control del territorio circundante y la extracción de sus productos. Estas ciudades presentan generalmente un trazado geométrico. Los más utilizados son el trazado octogonal o en forma de plano damero (como tablero de dama o ajedrez).
Claros ejemplos de este tipo de ciudades son aquellas fundadas por los europeos en América, con la que los conquistadores españoles ocuparon el territorio y desde la que dirigieron su tarea de colonización hacia el espacio circundante.
Ciudades como Santiago de Chile, conservan el testimonio de su origen centrífugo, aunque sea solo en su centro, ya que su desarrollo posterior corresponde a un crecimiento no planificado.
Otro ejemplo de este tipo de ciudad son los modernos intentos para incorporar a la vida de la nación extensas zonas hasta ahora inhabitadas y de lo cual la creación de Brasilia, al interior de Brasil, constituye un ejemplo destacado.
Organización de la vida urbana En una ciudad viven muchas personas, que desarrollan distintas actividades. Por esa razón, deben organizarse en forma adecuada en el espacio, de manera de no entorpecerse. Esta es la razón por la cual existen distintos barrios o zonas.
• En el centro de la ciudad se llevan a cabo las actividades relacionadas con los negocios, las finanzas, la cultura y la administración pública. Esta zona central se caracteriza por acoger a una gran cantidad de población flotante.
Al centro llegan muchas personas a trabajar o a hacer trámites, pero pocos viven allí en forma permanente.
Las ciudades latinoamericanas se han desarrollado a partir de lo que se llama su centro histórico, lugar en el que se encuentra la plaza principal y las oficinas más importantes.
• Otra zona importante y claramente identificable en una ciudad, es la zona industrial. En ella se ubica un gran número de fábricas y de otras actividades relacionadas con ellas. Por lo general, sus trabajadores habitan en esta zona.
• También están los barrios residenciales, que pueden darse en diferentes sectores de la ciudad, dependiendo de las necesidades de sus habitantes. Así, podemos encontrar conjuntos residenciales cerca del centro, y otros en las afueras de la ciudad.
El proceso de urbanización El proceso de urbanización o de crecimiento urbano, es un concepto que comprende tanto el aumento de la población citadina como la expansión de las áreas edificadas. En la actualidad, ambos fenómenos plantean difíciles problemas de índole tan variada, como pueden ser los aspectos sociales, económicos, políticos y ambientales.
La sociedad contemporánea tiende en forma creciente a vivir en el ambiente urbano. Se estima que en la próxima década más de la mitad de la población del mundo —3.300 millones de personas— habitará en ciudades, y que en el año 2025 esta cifra llegará a los dos tercios de la humanidad.
Nunca en la historia habían existido áreas urbanas tan pobladas y tan extensas como en la actualidad, transformando territorio rural en urbano.
Metrópolis, conurbación y megalópolis
Cuando una ciudad sobrepasa el millón de habitantes, se habla de una metrópolis, y cuando varios centros urbanos se juntan entre sí, se denomina conurbación.
Hay casos también en los que una conurbación llega a unir varias metrópolis, y entonces hablamos de megalópolis.
Ventajas y problemas de la vida urbana La ciudad le da al hombre las posibilidades de una mejor vida, pues en ella están los servicios básicos que necesitan las personas, como hospitales, instituciones educacionales, luz, alcantarillado, agua potable, centros comerciales, centros culturales, etcétera. Además, en ella se desarrollan muchas actividades, por lo que hay mayores oportunidades de trabajo.
Por estas razones, llega una gran cantidad de gente a vivir a la ciudad lo que, sin embargo, trae una serie de problemas.
• Hacinamiento urbano: es la excesiva aglomeración de personas y viviendas, agravada por la falta de sitios de expansión. Los habitantes se ven obligados a vivir en lugares sobrepoblados, lo que afecta su privacidad.
• Contaminación ambiental: con la concentración de población, vehículos e industrias, se producen alteraciones ambientales en la ciudad. Estas no solo afectan a los elementos naturales del emplazamiento, sino también a sus habitantes. La contaminación atmosférica, acústica y de las aguas, por ejemplo, son problemas típicos de las grandes ciudades. El humo, el polvo y el ruido son provocados, entre otros agentes, por las industrias y los vehículos que circulan por la ciudad.
• Congestión del tráfico: la gran extensión de la ciudad hace que los habitantes deban recorrer grandes distancias para llegar a sus lugares de trabajo o estudio. Al no contar con sistemas viales expeditos, el transporte de las personas se ve dificultado, empleando mucho más tiempo para llegar a sus lugares de destino.
• Marginalidad urbana: dentro de la ciudad, existen barrios donde sus habitantes viven en condiciones miserables, marginados de las ventajas que supuestamente ofrecen las ciudades. No cuentan con viviendas adecuadas carecen de servicios básicos y no tienen oportunidades de educación y trabajo. Esto es fuente de origen de conductas antisociales.
• Crecimiento de la ciudad a costa del sacrificio de las tierras agrícolas que la rodean: esto significa, por ejemplo, que los productos agrícolas suben de precio, porque cada vez están más lejos de su mercado.
" Hoy las ciudades no pueden entenderse exclusivamente desde las lógicas en que las actividades urbanas se distribuyen por el espacio. Tampoco a partir de las infraestructuras básicas del transporte o del agua potable, o desde las entradas económicas de los precios del suelo, o del gobierno de la ciudad. Es imprescindible también aproximarnos al conocimiento de las urbes tomando en cuenta lo que piensan sus habitantes mediante los imaginarios que tienen; es decir, de las ópticas culturales.
Los imaginarios no son otra cosa que la realidad que percibimos haber vivido, sentido y experimentado, lo que a su vez, nos lleva a vivirla según ellos. En otras palabras, nosotros construimos los imaginarios y luego ellos nos habitan –( como diría Armando Silva) para que podamos actuar". (IMAGINARIOS URBANOS FUNDACIONALES - Fernando Carrión M.)